Viajes Ynestrillas
Pero no hace falta ser un especialista para entender lo que ha pasado este verano en el K2. Unos cuantos señoritos que cogen sus sherpas y sus porteadores baltís y se van a una de las montañas más acojonantes y difíciles del mundo como si fueran de excursión a La Pedriza. Alberto Zeraín se los encontró cuando bajaba de la cumbre a una hora ya muy tardía para el Karakorum. Pensó que iban a morir todos. A mí me recordó aquella historia del gran escalador inglés Don Whillans. Se retiraba de la pared norte del Eiger (otro auténtico matadero) en cuanto vio las primeras señales de tormenta y, para su sorpresa, se encontró con un grupo de japoneses que iban alegremente hacia la cumbre. Whilans preguntó que dónde coño iban y los japoneses respondieron sonriendo: 'We're going up'. 'Sí, vaís arriba' pensó Whillans. 'Pero mucho más arriba de lo que os pensais'.
Los señoritos hicieron cumbre a las ocho de la noche. Los señoritos no sabían que en el Himalaya las dos de la tarde es la última barrera de seguridad para afrontar un retorno con garantías. Los señoritos se encontraron con que un alud había barrido las cuerdas fijas. Los señoritos se llevaron a sus guías y sus porteadores para que le echaran una mano con el remo a Caronte.

Está de moda esto de los viajes de aventura. A mí palmar de ese modo en el Himalaya me parece demasiado caro y ostentoso. Un lujo, una estupidez. Sólo el permiso de escalada te sale por dos kilos. Hace tiempo Rafa Conde y yo pensamos en montar una agencia de viajes de alto riesgo. Lo llamamos 'Viajes Ynestrillas: cojones sin ladillas' porque nos acordamos de aquella incursión que hizo Sáinz de Ynestrillas al País Vasco con banderas españolas en pleno aberri eguna y nos pareció una opción mortal mucho más imaginativa y provocadora. Pensamos, por ejemplo, en vestirse de travesti en plan locaza total, pintar un autobús de rosa e irse de vacaciones a Afganistán, a ver cuánto tardaba el primer grupo de talibanes con lanzagranadas en entablar el primer contacto.
Otra posibilidad era ponerse una kufiya palestina, subirse a un coche con emblemas nazis y conducir por las calles de Jerusalén oyendo la Cabalgata de las Walkirias a toda hostia por los altavoces. Más barato todavía: pasear por Ramala o por el centro de Teherán con una camiseta que diga 'Mahoma es gay'.
¿Estás harto de la vida y quieres salir por la puerta grande? ¿Crees que el puenting con la cuerda larga o el paracaidismo sin paracaídas son mariconadas? ¿Te apetece palmar este verano? ¿Te atreves a subir el Everest en camiseta? ¿Se te ocurre una manera mejor? ¿Quieres contarnos los detalles de tu próxima excursión al más allá? Viajes Ynestrillas: tu otra forma de viajar.
Etiquetas: alpinismo, aventura, david torres, Don Whillans, K2, montaña, Rafael Conde, turismo

El primer melón me lo encontré en una playa andaluza, un día de verano. El último lo veo cada mañana al enfrentarme al espejo. ¿Qué me dirá ese tipo hoy? ¿Qué inesperados regalos, qué decepciones, qué frescas dentelladas me tendrá reservadas el día?











